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Cómo proteger mi patrimonio

Cuando hablamos de las cosas más importantes en nuestra vida, es fácil responder (nuestra familia, amigos, carrera profesional, etc.), ¿pero te has preguntado qué es lo más importante en tu vida financiera? Si no es así, adelantaremos la respuesta: es el patrimonio.

Sin importar quién seas, si trabajas o tienes negocios propios, la realidad es que el patrimonio es la materialización del trabajo de nuestra vida. Por lo tanto, es a partir de este que es posible cuidar y proveerle a nuestra familia, planificar nuestra jubilación, hacer inversiones y más.

Ya que este influencia directamente nuestro estilo y calidad de vida, es evidente que ignorarlo o no darle la consideración debida es una falta de consideración a nosotros mismos y a nuestros dependientes económicos.

¿Qué pasaría si…?

Entendiendo porque un patrimonio es tan importante en nuestra vida, la siguiente pregunta lógica a hacerse es que ocurriría en tu vida si llegases a perderlo (ya sea una parte o todo este).

No se trata del cómo: hay muchas circunstancias financieras y naturales que pueden alterar nuestra situación actual. Una enfermedad crónica, por ejemplo, puede consumir recursos rápidamente, al igual que lo haría un accidente, una crisis financiera nacional, etc.

Por lo tanto, lo preguntaremos: ¿sabes qué harías si perdieras tu patrimonio? ¿Si todos los recursos y el trabajo de tu vida desaparecieran?

La realidad es que no hay forma fácil de enfrentarlo: esto siempre significará trabajar de nuevo. Y es por ello, precisamente, que siempre debes estar listo para protegerlo y tomar acciones para mantener seguro a tu familia (¡y a ti mismo!) sin importar que ocurra a tu alrededor.

A continuación, vamos a darte algunas ideas y consejos sobre cómo proteger este mismo. Sin embargo, no te limites a lo que leas aquí. Investiga, habla con expertos, y sigue aprendiendo. 

3 maneras de proteger tu patrimonio

Protégete a ti y a tu familia

Lo primero de lo que necesitas estar seguro es de que tu familia y tú estén protegidos de cualquier situación. Son los imprevistos familiares los que más pueden impactar un presupuesto, y en el peor de los casos, estarás desprotegido si alguien supera tus capacidades financieras.

Para ello, lo ideal es contar con un seguro de vida y un seguro de gastos médicos mayores (por lo mínimo). Mientras que el primero tiene el objetivo de asegurar el estilo de vida de tus dependientes económicos por varios años en caso de que sufrieses de un accidente repentino o de una incapacidad, el segundo será el que les mantenga a salvo de todas las enfermedades y accidentes que ocurran en la vida diaria.

No importa si crees que no lo vas a necesitar: los imprevistos no tocan la puerta antes de entrar. Aparte de ello, está el hecho de que mientras más pronto lo consigas, mayor cobertura tendrás (y especialmente si tienen buena salud y/o no sufren de enfermedades crónicas).

Ahorra y diversifica

Un patrimonio saludable es aquel que sigue creciendo y alimentándose de diferentes fuentes. Ahorrar es parte de ello, pues el hábito de ahorrar implica disciplina, autocontrol, y te permite comenzar a crear tus fondos.

Sin embargo, diversificar también es muy importante. Puesto que en cualquier momento un trabajo o negocio puede resultar impactado, el tener varias fuentes de ingresos te permitirá asegurar que el dinero siempre siga fluyendo y creando un verdadero patrimonio.

Hay muchas formas de hacer esto, y cual es mejor dependerá de tu capacidad de aprendizaje, disposición, paciencia, e incluso intereses. Sin embargo, te recomendamos algunas ideas generales para que sepas por donde comenzar a investigar.

  • Inversión a largo plazo (5 años o más).
  • Inversión a mediano plazo (2 a 5 años).
  • Tener un negocio o comprar acciones.

Todas estas alternativas requieren que tengas dinero. Es por ello que necesitas aprender a ahorrar, de forma que puedas distribuir estos fondos de distintas formas y asegurar múltiples fuentes de ingreso, incluso en caso de que alguna llegue a fallar.

Usa el crédito inteligentemente

En contra de lo que se piensa, tener una tarjeta o solicitar créditos no es un error financiero siempre y cuando entiendas la diferente entre una deuda buena y una mala, además de contar con suficiente autocontrol.

Un historial crediticio saludable permite consolidar planes importantes para tu futuro y el de tu familia. Ya sea pagar la universidad, conseguir una casa, o comprar un automóvil, el crédito te permitirá hacer gastos de forma más controlada e inteligente siempre y cuando te asegures en pagar en las fechas aseguradas.

Aunque estas son solo algunas ideas básicas, te invitamos a seguir aprendiendo e informándote a fondo. Así mismo, buscar el consejo de expertos es una gran idea, pues podrán darte asesoría personalizada a tu caso.