contacto@csasesoriapatrimonial.com

(664) 628 3311

31 julio_blog

Usando los seguros como herramienta para proteger a tu familia

Usualmente, cuando hablamos de seguros, nos referimos a estos mismos como un instrumento financiero diseñado para brindar cobertura a sus usuarios por actos catastróficos. Sin embargo, esta simple definición no abarca todo su potencial.

Si bien hay mucha desconfianza en esta industria a causa de las diferentes cláusulas, complejidad de los contratos, y todavía peor, la existencia de la letra pequeña, la industria ha crecido para brindar cada vez más opciones confiables y con término claros.

Entendiendo entonces, pues, que un buen seguro es aquel donde todas las partes entienden claramente que está establecido y con cual protección cuentas, podemos pasar a un tema más interesante: cómo usar estos como mecanismo de previsión.

Cómo usar un seguro para invertir a largo plazo

Los seguros, en general, son una excelente inversión al ofrecer protección por accidentes naturales o financieros. Sin embargo, aquí nos referimos a algo diferente: la existencia de seguros con la opción de recuperación de recursos en un tiempo determinado.

¿A qué nos referimos con esto?

Básicamente: un seguro normal te permite protegerte a ti y a tu familia de cualquier imprevisto, mientras que esta alternativa no solo ofrece protección, sino que ofrece un esquema financiero de recuperación.

Obviamente, es importante comparar un seguro normal antes de adquirir esta opción, pues dependiendo de los costos y del esquema en cuestión, podría resultar más costoso o altamente provechoso.

Sin embargo, en general se trata simplemente de conseguir el plan idóneo. Esta opción rompe con la idea de que un seguro, si no es “usado” a falta de accidentes, termina siendo una pérdida de dinero, ya que terminas restituyendo parte de este de igual manera sin acabar sin protección.

¿Qué debes considerar antes de solicitar dicho mecanismo?

Ahorro libre de impuestos

Sí, los impuestos pueden atormentar a más de uno, y sobre todo cuando se trata de nuestros ahorros, pues ver como pagamos dinero solamente por estar reuniéndolo es duro. Es por ello que, en vez de guardar dinero en un banco (aunque igualmente tenga que hacerse), invertirlo es una excelente opción.

Estos seguros son libres de impuestos (¡adiós, ISR!), por lo cual podrás reunir tranquilamente.

Excelentes a largo plazo

Existen muchos tipos de inversiones: a corto, mediano y largo plazo. Estas en particular están hechas para invertir a largo plazo, pues el dinero comienza a recuperarse a partir de los 10 años (aproximadamente, dependiendo del plan).

Esto es ideal, puesto que es una forma excelente de garantizar educación universitaria a tus hijos, de complementar tu jubilación, de crear una herencia para tus familiares, o para ayudar a tus hijos a conseguir independencia financiera.

Eso sí: la compañía en la cual confíes debe ser confiable, tener solvencia, y casos comprobados. De lo contrario, te arriesgas a quedar en el aire.

Ideal para aquellos sin constancia de ahorro

Si para ti ahorrar es una pesadilla, o existen otros factores que complican esto para ti, los seguros son una excelente opción. Al verte obligado a destinar dinero para ello (de forma que no pierdas el seguro), será más fácil crear un verdadero patrimonio.

Aunque esto no debería ser un sustituto del ahorro en sí mismo, sí que puede ser una gran herramienta en caso de que no cuentes con dicha disciplina todavía, permitiéndote ejercitar el hábito de una forma pasiva que no fallará.

Mantener tus cuentas al día, por supuesto, es parte clave de ello; pero tienen que hacerse algunos compromisos para recibir los beneficios. Esto es especialmente importante sí, como dijimos arriba, tienes alguna circunstancia especial para la cual quieres y necesitas ahorrar.

Resulta evidente, pues, que los seguros son un gran recurso financiero… si sabes que quieres alcanzar y que estás buscando. El primer paso para alcanzar cualquier objetivo es saber a dónde vas: de lo contrario, no conseguirás lo que realmente necesitas.